martes, 26 de octubre de 2010

La máscara

Veamos este tesoro de gracias florentinas;
en las ondulaciones del cuerpo musculoso
abundan, divinales hermanas, Gracia y Fuerza.
Esta mujer, fragmento en verdad milagroso,
de robustez divina y adorable finura,
es digna de reinar en suntuosos lechos,
encanto de los ocios de un pontífice o príncipe.



También ve esta sonrisa fina y voluptuosa
donde la Fatuidad sus éxtasis pasea;
esta mirada lánguida, hipócrita y burlona;
este afectado rostro enmarcado de gasa,
del que todos los rasgos con aire triunfal dicen;
«¡Me corona el Amor y el deleite me llama!»
¡A este ser al que tanta majestad se prodiga
ve qué encanto excitante la gentileza otorga!
A él vayamos y en torno de su beldad giremos.

¡Oh blasfemia del Arte! iOh sorpresa fatal!
La mujer de divino cuerpo que nos promete
la dicha, se culmina en un monstruo bicéfalo.

Más no, es sólo una máscara, un decorado falso,
este rostro que alumbra una mueca exquisita,
y mira, ahí puedes ver, atrozmente crispada,
la verdadera cara, la cabeza sincera
trastocada al abrigo de la cara que miente.
¡Ah, pobre gran belleza! El magnífico río
de tus llantos afluye a mi pecho doliente;
tu mentira me embriaga y mi espíritu abreva
del venero que arranca el Dolor de tus ojos.

Mas ¿por qué está llorando? Ella, beldad perfecta
que pondría a sus pies todo el género humano,
¿qué raro mal corroe su costado de atleta?

¡Ella llora, insensato, llora porque ha vivido!
¡Y llora porque vive! Pero lo que le duele
más, y hasta las rodillas estremecerse le hace,
es que mañana ¡ay!, ¡aún habrá de vivir!
¡Y pasado, y al otro, y siempre...! ¡Cual nosotros!

Charles Baudelaire, "Las flores del mal"


He elegido una extraña manera de desahogarme, pero este poema, increiblemente, explicaría mejor cómo me siento que explicándolo yo misma con mis palabras. Si, me pongo meláncolica, pues me resulta curioso como dependiendo del círculo social en el que estemos, somos de una manera o de otra. Cómo vamos cambiando de máscara antes los ojos de los demás...

lunes, 18 de octubre de 2010

Joseph Beuys

Fue un piloto nazi en la 2ª Guerra Mundial, pero un accidente de avión que tuvo le hizo cambiar totalmente su visión del mundo. Se estrelló en Crimea y cuando estaba a punto de morir congelado, unos nativos lo rescataron y para evitar la tragedia, lo cubrieron de grasa y fieltro, manteniéndolo así con vida. Por ello, utiliza muy a menudo estos elementos en sus obras.

El estar entre la vida y la muerte modificó su conducta, convirtiéndose así en un artista que utilizaba el arte como medio para cambiar el mundo, para curarlo de todo mal. Con este punto de vista consiguió que el arte fuera un medio de socialización, acercando sus obras a todo tipo de público, buscando trasmitir y motivar, ya que para él cualquier hombre puede ser artista, sólo hace falta tener una visión del mundo distinta a la del resto.

Su obra más significativa fue "I like America and America likes me" en la que estuvo conviviendo con un coyote una semana. Jugando con la idea de relación: al principio éste le atacaba pero al final conseguían vivir en armonía. Demostraba así como se conseguían trasmitir miedos a través de ideas preconcebidas. Obra motivadora que trataba la polémica que tuvo Norteamérica con los indios. El coyote en la cultura india es un animal tótem, admirado, y a la vez es uno de los más temibles del mundo. Beuys identificaba al animal con una víctima de la mentalidad dominante.




Muchas veces hay que pasar por el mal para alcanzar el bien...

lunes, 4 de octubre de 2010

Aprenderás

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma y aprenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos no son contratos ni regalos ni promesas.

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente con la gracia de un niño y con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado, aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas, aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con un ser amado haciendo cualquier cosa o simplemente nada solo por el placer de disfrutar su compañía.



Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a estas personas que las amamos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias, aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si lo creyese porque les estarías quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia tienes derecho a tenerla pero eso no te da el derecho de ser cruel.

Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres no significa que no te ame de verdad, porque hay personas que nos aman pero no saben como demostrarlo.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas también serás juzgado y en algún momento condenado.

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar a tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.


Willian Shakespeare


Dedicado a todo aquel que utilice parte de su tiempo en leerlo. Creo que es un poema que hay que leer todos los días.