martes, 24 de abril de 2012

The Wind through the keyhole

Hoy ha salido a la luz (aunque sólo en Estados Unidos) el libro que podría denorminarse como el 4.5 de la saga de La Torre Oscura: The Wind through the keyhole. Ya que para verlo en España todavía nos queda desesperarnos un poquito más, voy a poner unos fragmentos del final del séptimo libro, que, tranquilos, no contienen spoilers (quitaré las frases que puedan serlo), y a mí me hizo reflexionar bastante:

He contado mi relato hasta el final, y me siento satisfecho. Ha sido la clase de relato  (apuesto mi reloj y su garantía a que sí) que solo un buen Dios querría conservar; lleno de monstruos y maravillas y viajes aquí y allá. Ahora puedo parar, soltar la pluma y dar descanso a mi agotada mano (aunque quizá no para siempre; la mano que cuenta cuentos tiene mente propia, y un medio para volverse incansable) Puedo cerrar los ojos a Mundo Medio y a todas esas mentiras que hay después de Mundo Medio. Con todo, algunos de vosotros, quienes me habéis prestado esos oídos sin los que ningún cuento puede sobrevivir ni un solo día, seguramente no estaréis tan dispuestos de hacer lo mismo. Vosotros sois los denodados, obsesionados con la meta, que no creéis que el placer está en el viaje más que en el destino sin importar cuantas veces os lo hayan mostrado. Sois los desafortunados que confundís las relaciones sexuales con el mísero chorrito que sale al final de esas relaciones sexuales (el orgasmo es, al fin y al cabo, la forma que tiene Dios para decirnos que se ha acabado, al menos de momento, y que tenemos que dormirnos). Vosotros sois los cueles que negáis la existencia de los Refugios Grises, donde van a descansar los personajes agotados. Decís que queréis saber cómo acaba todo...


... Espero que la mayoría de vosotros tengáis las cosas más claras. Que sepáis mejor lo que queréis. Espero que hayáis venido a escuchar la historia, y no a devorar páginas para llegar al final. Para llegar al final, basta con que vayáis a la última página y veáis lo que en ella está impreso. Pero los finales son descorazonados. Un final es una puerta cerrada que ningún hombre puede abrir. He escrito muchos, pero la mayoría de ellos por la misma razón por la que me pongo los pantalones por la mañana antes de salir de mi habitación: porque es una costumbre nacional.


Por ello, mi querido Lector Constante, te digo esto: puedes dejar de leer aquí...


... Si seguís adelante, seguramente quedaréis decepcionados, puede que incluso se os rompa el corazón. Solo me queda una llave en el cinto, pero lo único que abre es esa última puerta... Lo que hay detrás no mejorará vuestra vida amorosa, ni hará que os crezca el pelo allí donde no hay, ni aumentará cinco años vuestra esperanza de vida (ni siquiera cindo minutos). Los finales felices no existen. Jamás he encontrado una forma equiparable a "Érase una vez".


Los finales son descorazonadores.
Final es otra forma de decir adiós...


KING, Stephen. La Torres Oscura VII: La Torre Oscura. Ediciones Plaza Janés. 2004. Pág. 953-954.

2 comentarios:

Gorzas dijo...

Me encanta :D.

Isi dijo...

Creo que es en la saga de La Torre Oscura cuando uno se da cuenta de que Stephen King no es un escritor de bestsellers cualquiera.